Hope in God is illogical, unreasonable and burdensome. And yet, hope in God is dependable, mysterious, and transformative. Hope in God is often disparaged as childish or simple-minded. Just think about what some said to Isaiah, when he wrote, “… the wolf and the lamb will live together….” It’s true hope is not a strategy, but many strategies are powered and sustained by a Godly hope! In too many bible stories to name, hope looks like a patient determination coupled with a gently-bold refusal to live like evil is ultimate or inevitable. Hope is tethered to one simple truth, God is an inexhaustible force for reversal, redemption, provision and healing.
For People with Bishop Rob Wright
The podcast expands on Bishop’s For Faith devotional, drawing inspiration from the life of Jesus to answer 21st-century questions.
No optimismo
La esperanza en Dios es ilógica, irrazonable y pesada. Y sin embargo, la esperanza en Dios es confiable, misteriosa y transformadora. La esperanza en Dios a menudo se desprecia como infantil o de mente simple. Basta con pensar en lo que algunos le dijeron a Isaías, cuando escribió: “… el lobo y el cordero vivirán juntos”…. Es verdadera esperanza, no es una estrategia, pero muchas estrategias son impulsadas y sostenidas por una esperanza de Dios, que encontramos en demasiadas historias bíblicas para mencionar, la esperanza parece una determinación paciente junto con un rechazo audaz. Para vivir como si el mal es final o inevitable. La esperanza está atada a una simple verdad, Dios es una fuerza inagotable para el cambio radical, la redención, la provisión, y la curación.


