Dangerous Oddness
Easter is a dangerously odd celebration! We gather to mark with song and sartorial splendor God raising Jesus from the dead. Which means, we gather to celebrate the imagination bending, limitlessness of God. That God can, will and does operate outside the bounds of religion, political power and even biology as God sees fit. Would God be worthy of worship if God couldn’t do all of that? No! What Easter forcefully and joyfully preserves for the world is the dangerous oddness of God. Which consists of: the consuming love of God, delivered through the uncontrollability of God, punctuated by the lack of regard God has for what we accomplish through unholy means. That first Easter morning, Jesus was found outside of his grave, the place religion, tradition, government, fear and betrayal put him. How odd! How dangerous! Just imagine how dangerous that first Easter morning must have felt to the authorities and schemers who thought the “Jesus thing” was handled. (Note to self, if we’re afraid of God’s intervention in a situation, we’re probably on the wrong side of the situation.) Now, Jesus is outside of the tomb, death, religion, politics and convention. He has risen and has resumed his friend making campaign but now it’s supercharged. Viral. The fearful are emboldened. The faithful are encouraged. The arrogant are warned. In the majestic, dangerously odd wonder of Easter, evil must bow to love as death gives birth to life. Happy Easter Beloved. Christ is Risen!
En Español
“Rareza Peligrosa”
¡La Pascua es una celebración peligrosamente extraña! Nos reunimos para marcar con cantos y esplendor sagrado a un Dios levantando a Jesús de entre los muertos. Esto que significa que nos reunimos para celebrar algo que rompe los límites de nuestra imaginación, la omnipotencia de Dios. Que Dios puede, quiere, y opera fuera de los límites de la religión, los poderes políticos e incluso la biología, así Dios lo ve conveniente. ¿Sería Dios digno de adoración si Dios no pudiera hacer todo eso? ¡No! Lo que la Pascua conserva con fuerza y alegría para el mundo es la peligrosa rareza de Dios. El cual consiste en el amor consumador de Dios, entregado a través de la omnisciencia de Dios, marcado por la falta de importancia que Dios tiene por lo que logramos a través de medios impíos. Esa primera mañana de Pascua, Jesús fue encontrado fuera de su tumba, del lugar donde lo pusieron la religión, la tradición, el gobierno, el miedo y la traición. ¡Qué raro! ¡Qué peligroso! Imagínense lo peligrosa que esa primera mañana de Pascua se debe haber sentido para las autoridades y los que pensaban que el “asunto de Jesús” fue manejado. (Nota para nosotros mismos: si tenemos miedo de la intervención de Dios en una situación, probablemente estamos en el lado equivocado de la situación.) Ahora, Jesús está fuera de la tumba, la muerte, la religión, la política y la convención. Se ha levantado y ha reanudado su campaña de amigos, pero ahora está restaurado. Se ha hecho viral. Los temerosos se llenan de valor. Los fieles son animados. Los arrogantes son advertidos. En la majestuosa y peligrosamente extraña maravilla que es la Pascua, el mal debe doblegarse ante el amor mientras la muerte da a luz a la vida.
Feliz Pascua, Amados. ¡Cristo ha resucitado!
