March 26, 2021

If happiness is lavender, then joy has to be purple. Why purple? Because you make purple out of red and blue. Love and sorrow. Joy lives at that intersection of heartbreak and ecstasy. Joy doesn’t live alone; she has four roommates, faith, hope, wonder and gratitude. They need one another. Each leads to the other. Scripture tells us joy is: a gift, an incentive, a companion, a response and a reward. So joy is in us, for us, with us and will come through us. As we make our way to joy, joy is making its way toward us. Joy is our present and our future. A dollop of God’s tomorrow, today. A hint at our future constant state and our confident assurance. Joy is more than an emotion; it’s the currency of the soul. It comes with a faithful act or with grace underserved. It comes with the new or with the tried and true. Joy is bigger than religion or spirituality. It visits the church, but it doesn’t belong to the church. You can’t earn it, but it will give you a ride you can’t control joy. Joy is not ashamed to be joy. It’s understood in every language. Joy doesn’t require perfection, but it delights in growth.

Psalm 126:5


5 Lenten Questions with Bishop Rob Wright

Join Bishop Wright in a 5-part video series to help guide us during this season of sacrifice and self-examination.


Hacia la Alegría

Si la felicidad es lavanda, entonces la alegría tiene que ser morada. ¿Por qué morada? Porque haces morado con rojo y azul. Amor y dolor. La alegría vive en esa intersección del desamor y el éxtasis. La alegría no vive sola, tiene cuatro compañeros de cuarto, la fe, la esperanza, el asombro y la gratitud. Se necesitan el uno al otro. Cada uno conduce al otro. Las Escrituras nos dicen que la alegría es un regalo, un incentivo, una compañera, una respuesta y una recompensa. Así que la alegría está en nosotros, para nosotros, con nosotros y vendrá a través de nosotros. A medida que avanzamos hacia la alegría, esta se abre camino hacia nosotros. La alegría es nuestro presente y nuestro futuro. Una cucharada del mañana de Dios, hoy. Un indicio de nuestro futuro estado constante y nuestra seguridad. La alegría es más que una emoción; es la moneda del alma. Viene con un acto fiel o con una gracia desatendida. Viene con lo nuevo o con lo probado y verdadero. La alegría es más grande que la religión o la espiritualidad. Visita la iglesia, pero no pertenece a la iglesia. No puedes ganártela, pero te dará un paseo, no puedes controlar la alegría. La alegría no se avergüenza de ser alegría. Se entiende en todos los idiomas. La alegría no requiere perfección, pero se deleita en el crecimiento.

Salmos 126: 5