August 27, 2021

We don’t talk much about human intimacy in the church, but we need to. Intimacy, sexuality and sex are good gifts from God! Wholeness and wellness include physically loving and being loved. Touch, arousal, playfulness and lovemaking are a part of God’s grand design for our species. In the Jewish tradition, we are even told that lovemaking with your spouse on the Sabbath is twice blessed! It’s a sad fact that many of us weren’t taught all this as young people and many of us adults aren’t guided by this understanding now. The church needs to repent for its poor stewardship of human sexuality. But, it’s right there in the Bible! The Song of Solomon takes the idea of love and enfleshes it in two young lovers. Their gaze and description of one another has a potency that Hollywood struggles to capture. “My beloved is like a gazelle. He comes leaping upon the mountains, bounding over the hills.” And in another place, “…kiss me with the kisses of your mouth! For your love is better than wine… your name is perfume poured out; Arise, my love, my fair one, and come away.” What a wonderful God you are! You have designed us for mutual joy.

Song of Solomon


For People with Bishop Rob Wright

The podcast expands on Bishop’s For Faith devotional, drawing inspiration from the life of Jesus to answer 21st-century questions.


Ven Conmigo

No hablamos mucho sobre la intimidad humana en la iglesia, pero tenemos que hacerlo. ¡La intimidad, la sexualidad y el sexo son buenos regalos de Dios! La plenitud y el bienestar incluyen amar y ser amado físicamente. El tacto, la excitación, la alegría y el hacer el amor son parte del gran diseño de Dios para nuestra especie. En la tradición judía, incluso se nos dice que hacer el amor con la pareja el sábado es dos veces bendecido. Es triste que a muchos de nosotros no nos enseñaron todo esto cuando éramos jóvenes y muchos de nosotros, los adultos, no nos guiamos por esta comprensión ahora. La iglesia necesita arrepentirse por su pobre manejo de la sexualidad humana. ¡Pero está ahí mismo en la Biblia! El Segundo Canto de los Cantares toma la idea del amor y la encarna en dos jóvenes amantes. Su mirada y la descripción del uno hacia el otro tienen una potencia que Hollywood lucha por capturar. “Mi amado es como un venado. Viene saltando por las colinas, brincando por las montañas”. Y en otro lugar, “… ¡bésame con los besos de tu boca! Porque mejores son tus amores que el vino… Tu nombre es perfume derramado; Levántate, amada mía, hermosa mía, y ven conmigo”. ¡Qué Dios tan maravilloso eres! Nos has diseñado para el gozo mutuo.

Segundo Canto