November 8, 2019

James Bond likes his martinis “shaken, not stirred.” But, according to St. Paul, God likes God’s people stirred, not shaken. We are stirred by the fact that we’re partners with God in God’s righteous purposes. Stirred that we have been given the good news that God is love. Stirred that the shimmering example of this love has come among us in the person of Jesus Christ. Stirred that, because of him, we know hope transcends all manner of heart breaks. Stirred because we are saved from living lives for ourselves alone. What’s there to be shaken about when you’re stirred?

2 Thessalonians 2


Conmovidos

A James Bond le gustan sus martinis “agitados, no revueltos”. Pero, según San Pablo, a Dios le gusta que el pueblo de Dios se mueva, no se agite. Nos conmueve el hecho de que somos socios de Dios en los propósitos justos de Dios. Conmovidos que nos han dado las buenas noticias de que Dios es amor. Conmovidos que el brillante ejemplo de este amor ha venido entre nosotros en la persona de Jesucristo. Conmovidos que, gracias a él, sabemos que la esperanza trasciende todo tipo de corazones rotos. Conmovidos porque nos salvamos de vivir vidas solo para nosotros mismos. ¿Qué hay para ser agitado cuando estás conmovido?

2 Tesalonicenses 2