July 2, 2021

“Somehow Isaiah hears God pose a two-part question. ‘Whom shall I send and who will go for us?’ In that moment, Isaiah consents to a partnership with God. A partnership that has always been available to him. But now, because grief and grace have conspired in a particular way, Isaiah says yes to God living at the center of his altar at the heart of his inward sea. If ordination is anything, ordination needs to be that, an interrogation of the inward altar and the most genuine consent we can offer to our creator, redeemer and companion God. Why? Because ever-evolving expressions of consent to God is true worship: The fulcrum of our identity. Our most generative now and our brightest possible future.

‘Send me,’ Isaiah says in response to God’s question. How amazing! At the same time both a naive and wise response. Naive because in that moment he had no idea what he was really consenting to. Wise, because God is the only one worthy of our most full-throated yes.”

Isaiah 6: 1-13

An excerpt from Bishop Wright’s sermon for the Ordination to the Priesthood.


For People with Bishop Rob Wright

The podcast expands on Bishop’s For Faith devotional, drawing inspiration from the life of Jesus to answer 21st-century questions.


Envíame a Mí

“De alguna manera Isaías escucha a Dios plantear una pregunta de dos partes. ‘¿A quién enviaré y quién irá por nosotros?’ En ese momento, Isaías consiente en unirse a Dios. Una unión que siempre ha estado a su disposición. Pero ahora, debido a que el dolor y la gracia han conspirado de una manera particular, Isaías le dice que sí a Dios para vivir en el centro de su altar en el corazón de su mar interior. Si la ordenación es algo, la ordenación tiene que ser eso, un interrogatorio del altar interior y el consentimiento más genuino que podemos ofrecer a nuestro Dios creador, redentor y compañero. Por qué, porque las expresiones de consentimiento a Dios en constante evolución es la verdadera adoración: el punto de apoyo de nuestra identidad; nuestro ahora más generativo y nuestro futuro más brillante posible.

‘Envíame a mí,’ dice Isaías en respuesta a la pregunta de Dios. ¡Qué asombroso! Al mismo tiempo, una respuesta ingenua y sabia. Ingenua porque en ese momento no tenía ni idea de a qué estaba consintiendo realmente. Sabia, porque Dios es el único digno de nuestro más rotundo sí.”

Isaías 6:1-13

Un extracto del sermón del Obispo Wright para la Ordenación al Sacerdocio