November 19, 2021

The point, process and net effect of the Gospel of Jesus Christ working in us and through us is freedom. Freedom! Freedom from self-centeredness. Freedom from avarice. Freedom from fear. Freedom from fear of death. Freedom from hate. Freedom from isolation. Freedom from meaninglessness. Freedom from condemnation even by ourselves. People ought to smell freedom on us. When we live with God and live for God we discover that every entanglement, bondage and deep pit we can manage to get ourselves into, Jesus and his gospel have already created a way out of. That’s why John’s Revelation says this, “God loves us and freed us from our sins….” Not only that, we realize that even the self-inflicted wounds and consequences of our ignorance, arrogance and indifference can put us in a position to bear witness to the goodness, mercy and patience of God like never before. If Jiu-Jitsu is using an opponent’s strengths or weaknesses to accomplish one’s goals, then Jesus is a Jiu-Jitsu master.

Revelation 1:4-8


For People with Bishop Rob Wright

The podcast expands on Bishop’s For Faith devotional, drawing inspiration from the life of Jesus to answer 21st-century questions.


Jiu-Jitsu

El punto, proceso y efecto neto del Evangelio de Jesucristo obrando en nosotros y a través de nosotros es la libertad. ¡Libertad! Libertad del egocentrismo. Libertad de la avaricia. Libertad del miedo. Libertad del miedo a la muerte. Libertad del odio. Libertad del aislamiento. Libertad del sinsentido. Libertad de la condenación incluso por nosotros mismos. La gente debería oler la libertad en nosotros. Cuando vivimos con Dios y vivimos para Dios, descubrimos que por cada enredo, cautiverio y pozo profundo en el que podamos meternos, Jesús y su evangelio ya han creado una salida. Es por eso que el Apocalipsis de Juan dice esto: “Dios nos ama y nos ha librado de nuestros pecados …” No solo eso, también nos damos cuenta de que incluso las heridas autoinfligidas y las consecuencias de nuestra ignorancia, arrogancia e indiferencia pueden ponernos en condiciones de dar testimonio de la bondad, la misericordia y la paciencia de Dios como nunca antes. Si el Jiu-Jitsu está usando las fortalezas o debilidades de un oponente para lograr los objetivos de uno, entonces Jesús es un maestro de Jiu-Jitsu.

Apocalipsis 1:4-8