October 15, 2021

We weep. We lament. We grumble. For the loss of life and livelihood. For the loss of normalcy. All due to Covid. This virus, this disease, has laid us low. You already know this. Still, what I want to ask is, where would we be without Jesus in this pandemic? When Isaiah wrote his famous words, “Surely he has borne our infirmities and carried our diseases;” he wasn’t talking about Covid. But, that’s the thing about God, God’s abilities are timeless. God’s mercy is matchless. God is, right now, bearing our infirmities and carrying our diseases! You can’t prove this with an MRI or in a petri dish but you can prove it in a human heart. “What a privilege,” the song says, “it is to carry everything to God in prayer.” What Isaiah is pointing to is God’s strength ever available for us to borrow in our most weakened and vulnerable conditions. And, in that dis-ease, God will bring ease and well-being. So, praise God and wear your mask.

Isaiah 53:4-12


For People with Bishop Rob Wright

The podcast expands on Bishop’s For Faith devotional, drawing inspiration from the life of Jesus to answer 21st-century questions.


Enfermedad

Lloramos. Nos lamentamos. Nos quejamos. Por la pérdida de vidas y medios de subsistencia. Por la pérdida de la normalidad. Todo gracias al Covid. Este virus, esta enfermedad, nos ha deprimido. Ya lo sabes. Aún así, lo que quiero preguntar es, ¿dónde estaríamos sin Jesús en esta pandemia? Cuando Isaías escribió sus famosas palabras: “Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores”; no estaba hablando del Covid. Pero, eso es lo que pasa con Dios, las habilidades de Dios son eternas. La misericordia de Dios es incomparable. ¡Dios está, ahora mismo, cargando con nuestras debilidades y cargando con nuestras enfermedades! No lo puedes probar con una resonancia magnética o en una placa de Petri, pero lo puedes probar en un corazón humano. “Qué privilegio”, dice la canción, “es llevar todo a Dios en oración”. Lo que Isaías está señalando es la fuerza de Dios siempre disponible para que la tomemos prestada en nuestras condiciones más débiles y vulnerables. Y, en esa enfermedad, Dios traerá tranquilidad y bienestar. Así que, alaba a Dios y usa tu mascarilla.

Isaías 53:4-12