February 12, 2021

Before St. Paul begins his best-known chapter – the one about love, 1 Corinthians 13 – he finishes the 12th chapter with this, “I will show you a more excellent way.” Given all of the division and vitriol that has become a normalized part of life, we might need to pause and ask ourselves a couple of questions, do I really believe that love is the more excellent way? And if we really do, what is love’s cost for me right now? The people many of us venerate from Jesus to Martin Luther King Jr. to Hank Aaron, each had their reckoning. Each stood at an intersection. Each was faced with a choice – either the holy books they read were just ideals never meant to govern real-world relationships or those words were reliable mile markers on the way to a better expression of community and civilization. In their lives and in the lives of too many to name, men and women convinced that love of neighbor no matter how difficult, no matter the ridicule, no matter how impractical has always made the difference. Their certainty that “love never fails” is actually the hope that the world and the church are still borrowing. Thank God for those among us who are convinced that love is “…the more excellent way.”

1 Corinthians 12:31
1 Corinthians 13:8


For People with Bishop Rob Wright

The new podcast expands on Bishop’s For Faith devotional, drawing inspiration from the life of Jesus to answer 21st-century questions.


Convencidos

Antes de que San Pablo comience su capítulo más conocido, el del amor, 1 Corintios 13, él termina el capítulo 12 con esto: “Ahora les voy a mostrar un camino más excelente”. Dada toda la división y el vitriolo que se ha convertido en una parte normalizada de la vida, es posible que debamos hacer una pausa y hacernos un par de preguntas, ¿realmente creo que el amor es el camino más excelente? Y si realmente lo creemos, ¿cuál es el costo del amor para mí en este momento? Las personas que muchos de nosotros veneramos, desde Jesús hasta Martin Luther King Jr. y Hank Aaron, cada uno tuvo su ajuste de cuentas. Cada uno se encontraba en una intersección. Cada uno se enfrentó a una elección: o los libros sagrados que leían eran solo ideales que nunca tuvieron la intención de gobernar las relaciones del mundo real o esas palabras eran marcadores confiables en el camino hacia una mejor expresión de comunidad y civilización. En sus vidas y en las vidas de demasiados para nombrar, hombres y mujeres convencidos de que el amor al prójimo, no importa cuán difícil sea, no importa el ridículo, no importa cuán poco práctico siempre ha marcado la diferencia. Su certeza de que “el amor nunca falla” es en realidad la esperanza que el mundo y la iglesia todavía están pidiendo prestado. Gracias a Dios por aquellos entre nosotros que están convencidos de que el amor es “… un camino más excelente.”

1 Corintios 12:31
1 Corintios 13:8