The Logo of The Episcopal Diocese of Atlanta - Purple Crest with Bishop's Mitre
☰
X

The Reckless Sower

Jul 10, 2026

It is too easy to hear this Gospel and wonder if we are meeting God’s expectations – if we are “good soil.” That is the most natural response given that we have been assimilated to measure, compare, and judge ourselves and others. Sometimes our lived experience leaves us wondering if we have done enough. Sometimes we are left wondering if we are enough. So many of us know the rocky ground of hardship, the thorns of poverty, isolation, mental illness, and grief. We know them all too well. And we know the fog of despair that grows from this line of thought. That is precisely why this Gospel is so timely. While we become distracted by the condition of the soil, the sower keeps scattering seeds – recklessly. The sower keeps trusting that life will emerge in places no one expects. That is the way of God – always sowing hope, compassion, and grace without reservation. Our calling is not to decide where God can work, but to cultivate lives and communities where those gifts can take root. What happens next is not ours to control. Much of the harvest remains a mystery. Hearts soften unexpectedly. Courage appears where fear once lived. Hope breaks through ordinary moments. As we make room for love to flourish, we often discover that God’s abundance has been quietly doing its work all along, yielding a harvest far beyond anything we could have imagined. Thanks be to God.

Matthew 13:1-9,18-23

By The Rev. Matt Babcock, Church of the Holy Comforter


For People with Bishop Rob Wright

The podcast expands on Bishop’s For Faith devotional, drawing inspiration from the life of Jesus to answer 21st-century questions.


El sembrador imprudente

Es demasiado fácil escuchar este Evangelio y preguntarse si estamos cumpliendo con las expectativas de Dios, si somos «buena tierra». Esa es la respuesta más natural dado que hemos sido asimilados para medirnos, compararnos y juzgarnos a nosotros mismos y a los demás. A veces nuestra experiencia vivida nos deja preguntándonos si hemos hecho lo suficiente. A veces nos quedamos preguntándonos si somos suficientes. Muchos de nosotros conocemos el terreno rocoso de las dificultades, las espinas de la pobreza, el aislamiento, las enfermedades mentales y el dolor. Los conocemos demasiado bien. Y conocemos la niebla de la desesperación que crece de esta línea de pensamiento. Precisamente por eso este Evangelio es tan oportuno. Mientras nos distraemos por la condición del suelo, el sembrador sigue esparciendo semillas, imprudentemente. El sembrador sigue confiando en que la vida surgirá en lugares que nadie espera. Ese es el camino de Dios, siempre sembrando esperanza, compasión y gracia sin reservas. Nuestro llamado no es a decidir dónde puede trabajar Dios, sino a cultivar vidas y comunidades donde esos dones puedan echar raíces. Lo que suceda a continuación no es nuestro para controlar. Gran parte de la cosecha sigue siendo un misterio. Los corazones se ablandan inesperadamente. El coraje aparece donde una vez vivió el miedo. La esperanza se abre paso a través de momentos ordinarios. A medida que hacemos espacio para que el amor florezca, a menudo descubrimos que la abundancia de Dios ha estado haciendo silenciosamente su trabajo todo el tiempo, produciendo una cosecha mucho más allá de lo que podríamos haber imaginado. Gracias a Dios.

Mateo 13:1-9,18-23

Por El Revdo Matt Babcock, Iglesia de la Santa Consolación