December 31, 2021

“ You remember the Defiant Ones, the two convicts shackled to one another escape and fall into a ditch of dirty water, and one of them almost made it to the top, but can’t because his mate is still down there, and he’s shackled to him, and he slithers down. The only way they can ever make it is up, up, up and out together. We are bound to one another. We can be human only together. We can be free only together. We can be safe only together. We can be prosperous only together. And God cries out to you wonderful people in this incredible land, God says, “Please help me; please help me realize my dream that my children will wake up one day and know that they are family. And then, and then, and then we may see the fulfillment of the vision of wherever I looked I saw a vast throng which no one could count from all races and tribes and nations and languages, standing before the throne and the Lamb; they were robed in white and had branches in their hands, and they shouted aloud, “Victory to a God who sits on a throne and to the Lamb.” 

Archbishop Desmond M. Tutu
The Washington National Cathedral
September 11, 2002


El sueño de Dios

“Recuerdas a los Desafiantes, los dos convictos encadenados el uno al otro, quienes al escapar cayeron en una zanja de agua sucia. Uno de ellos casi llegó a la salida de la zanja, pero no pudo porque su compañero aún estaba en el fondo de esta, y estaba encadenado a él, y se resbalaba hacia abajo. La única manera en que pudieron escapar fue al hacerlo en conjunto. Fue arriba, arriba, arriba y afuera juntos. Nosotros estamos unidos el uno al otro. Solamente podemos ser humanos juntos. Solamente podemos ser libres juntos. Solamente podemos estar a salvo juntos. Solamente podemos ser prósperos juntos. Dios clama a ustedes gente maravillosa en esta tierra increíble, Dios nos pide, “Por favor ayúdenme; por favor ayúdame a hacer realidad mi sueño de que mis hijos abran sus ojos un día y comprendan que somos una familia. Y solo entonces, y entonces, y entonces podremos ver el cumplimiento de la visión, que dondequiera que mire, vea una multitud vasta la que nadie podrá contar, todas las razas, tribus y naciones e idiomas, todos de pie ante el trono y el Cordero; estarán vestidos de blanco y tendrán ramas en las manos, y gritarán en voz alta: “Victoria a Dios que se sienta en su trono y al Cordero.”

Arzobispo Desmond M. Tutu
Catedral Nacional de Washington
11 de septiembre de 2002