December 10, 2021

John called people who do sincere rituals insincerely snakes. He couldn’t get away with that these days but I understand what he means. The insincere were joining the sincere that day at the river to be baptized. They came to that moment motivated by something beyond a desire to change their lives. They came fully trusting that adherence to their religious tradition was sufficient to please God. They didn’t understand that the intention of the tradition was to deliver them to moments of deliberate decisions for God. Still, in an act of mercy, John convenes a remedial riverside teaching, just in case some would be changed: “share, be honest in business dealings, do not cheat or lie.” “Expectation filled the people” after John spoke, they wondered if he was the Messiah. But John pointed beyond himself. Beyond. Beyond tradition; beyond my self-satisfaction, beyond my small understanding, God is doing something. God is alive and effective. “Already,” John says. God is sorting it out. God can sort me out if I am willing to get beyond myself. This was John’s good news.

Luke 3:7-18


For People with Bishop Rob Wright

The podcast expands on Bishop’s For Faith devotional, drawing inspiration from the life of Jesus to answer 21st-century questions.


Más Allá

Juan llamó víboras a las personas que realizaban rituales sinceros sin sinceridad. Él no podría salirse con la suya en estos momentos, pero entiendo lo que quiere decir. Los poco sinceros se unieron a los sinceros ese día en el río para ser bautizados. Llegaron a ese momento motivados por algo más allá del deseo de cambiar sus vidas. Llegaron confiando plenamente en que su compromiso con su tradición religiosa era suficiente para complacer a Dios. No entendieron que la intención de la tradición era entregarlos a momentos de decisiones deliberadas para Dios. Aún así, en un acto de misericordia, Juan convoca una enseñanza remediadora junto al río, en caso de que algunos cambiaran: “compartan, sean honestos en los negocios, no engañen ni mientan”. “La expectativa llenó al pueblo” después de que Juan habló, se preguntaron si él era el Mesías. Pero Juan señaló más allá de sí mismo. Más allá. Más allá de la tradición; más allá de mi propia satisfacción, más allá de mi pequeño entendimiento, Dios está haciendo algo. Dios está vivo y es efectivo. “Ya”, dice Juan. Dios lo está resolviendo. Dios puede ayudarme si estoy dispuesto a ir más allá de mí mismo. Esta fue la buena noticia de Juan.

Lucas 3:7-18