Jesus entered Jerusalem on a donkey. He needs the donkey to make a poignant statement to the status quo about real power. He sends his friends ahead of him in his authority to secure the donkey. We have an authorizing Jesus! I’m glad about that because so many of us struggle with personal and professional authority- either we shrink from it or abuse it. Some of us can’t live out the authority we’ve been given by baptism because we feel deeply unworthy. I get it, but God doesn’t authorize the worthy God makes worthy those whom God authorizes. Like Jesus’ friends of old, we are sent in Jesus’ authority to embody the purposes of God; to help Jesus make the statements he wants to make to the world he loves.
For People with Bishop Rob Wright
The podcast expands on Bishop’s For Faith devotional, drawing inspiration from the life of Jesus to answer 21st-century questions.
Autoridad
Jesús entró en Jerusalén en un burro. Necesita que el burro haga una declaración contundente al estatus quo sobre el poder real. Él envía a sus amigos delante de él, dándoles autoridad para buscar el burro. ¡Tenemos un Jesús que nos autoriza! Me alegro de eso porque muchos de nosotros vivimos en una continua lucha entre la autoridad personal y profesional, ya sea que nos encojamos de ella o abusemos de ella. Algunos de nosotros aún no hemos podido vivir la autoridad que nos ha sido dada en el bautismo, porque nos sentimos profundamente indignos de ella. Puedo entenderlo, pero Dios da autoridad al digno; Dios hace digno a aquellos a quienes Dios les da autoridad. Como los amigos de Jesús de la antigüedad, somos enviados en la autoridad de Jesús para traer a la vida los propósitos de Dios; para ayudar a Jesús a hacer las declaraciones que quiere hacer al mundo que ama.


